Los griegos y la cura del sueño

En uno de los centros de peregrinación más importante de Grecia se encontraba el dios médico Asclepio, el lugar estaba ubicado en el Peloponeso, al sur de Grecia, en un lugar llamado Epidauro.

Según la mitología griega, Asclepio era hijo de Apolo y de Corónide los cuales se encargaron junto al centauro Quirón introducirlo en el arte de la medicina. Asclepio llegó a ser conocido en todo Grecia como el dios médico, construyéndole un gran santuario a mediados del siglo VI a. C.  El culto a Asclepio mostró gran idolatría a tal punto de sustituir la adoración a Apolo.

Con el paso del los años la fama de Asclepio se extendió por todo el mundo conocido, llegando incluso a Egipto. El deambular de enfermos por la zona aumentó considerablemente al conocerse el tipo de terapia que realizaba con resultados muy favorables para los enfermos. Simultáneamente, con la experiencia de cada uno de los tratamientos se comenzó a establecer  las bases de lo que hoy conocemos como medicina.

Los diagnósticos se realizaba basándose en la observación de los síntomas, poco a poco comenzaron a quedar atrás los diagnósticos con una base metafísica.

Un papel importante en la terapia lo desempeñaba la hipnosis, los médicos colaboradores en el santuario realizaban sacrificios y abluciones para luego terminar con una cura de sueño inducido en dependencias establecidas como grandes dormitorios en que durante el sueño, el dios le indicaba la terapia que debían seguir para curar la enfermedad.

Asclepio se le aparecía y le daba una indicación de cómo alcanzar la curación,  algo así como un oráculo del sueño, el cual era interpretado al día siguiente por los sacerdotes.  Este sueño que también se conocía como sueño curativo o sueño del templo era como si fuera una “incubación”.

El templo contaba con varios niveles, lugares para abluciones, rituales, masajes e inciensos. Existía un nivel para presentar las ofrendas y pagar con una donación monetaria. Existían lugares establecidos para los agradecimientos a través de placas talladas en piedra,  en una de ellas se podía leer ” Hermodikes de Lámpsaco tenía el cuerpo paralizado. En sueño fue curado por el dios”.

Lo que realmente se vivía en las dependencias del santuario era una verdadera escuela de medicina, cada uno de los sacerdotes que allí laboraban disponían de un caudal de conocimientos médicos sólidos adquiridos de manera empírica. Según estudios arqueológicos en ciertas enfermedades sin duda repercutió  la psicología de la época  como un factor favorable para la curación.

Macaón y Podalirio, según la Iliada los recuerda como dos buenos médicos en el ejército del rey Agamenón en la guerra de Troya. Son hijos del famoso Asclepio, del cual también se dice que tenía una hija de nombre Higiea, todos médicos. Estos estaban acreditados como servidores públicos, al igual que el adivino, el carpintero, el escultor o el recitador de poemas.

La medicina científica de Hipócrates también era conocía en las dependencias del hospital de Epidauro, aunque este parecía ser un lugar de medicina religiosa, los sacerdotes de este templo se llevaban muy bien con los médicos hipocráticos.

No es una casualidad que se construyera un teatro en las dependencias del hospital de Epidauro, ya que la comedia era parte de la terapia para recuperar la salud al igual que la cura del sueño, todo servia para poner en práctica los conocimientos en medicina.

@AlexPonceAg

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