El beneficio de las emociones positivas

Un concepto filosófico es la dialéctica, un término que procede emocioes positivasetimológicamente del verbo griego dialequein; se relaciona con la oratoria, o el arte de dialogar con el fin de contradecir al adversario. El filósofo Heráclito de Eféso emplea esta palabra para referirse al desarrollo de una realidad que procede por oposición: día -noche, vida – muerte, amor – odio, etc. De alguna manera algunos filósofos presentan la realidad no como algo estático, sino, como un devenir, un continuo hacerse y deshacerse de cosas que se encuentran en constante contradicción.

Bajo la aparente realidad de múltiples cosas contradictorias existe algo que los griegos llaman logos, la razón, esa razón que da unidad a todas las cosas que parecen contradictoria, convirtiéndola en una unidad que se encarga de evitar un caos y por el contrario reemplazarlo por armonía y orden.

En la búsquedas constante de la razón hallamos lo uniforme, lo correcto y lo bueno. Nos encontramos entonces con la satisfacción, la alegría, el entusiasmo, la complacencia, etc. Emociones distintas pero como según dice Bárbara Frederickson “tienen un denominador común que consiste en su capacidad para ampliar los repertorios del pensamiento”.

“Las acciones y los pensamientos positivos dotan a las personas de recursos físicos, intelectuales, psicológicos y sociales para enfrentar futuros momentos de crisis”.

Ventajas de las  emociones positivas

Una de las ventajas de las emociones positivas es que mejoran la manera de pensar y de actuar, cualquier emoción positiva despierta y activa pensamientos y acciones reconfortantes, llenándolas de vitalidad, de entusiasmo y optimismo.

También se relacionan de manera directa con las salud, porque cada una de ellas en particular y todas en su conjunto sirven para prevenir enfermedades, ayudan a reducir la ansiedad, y enfermedades psicosomáticas. Las emociones positivas actúan como instrumentos terapéuticos curativos, porque al traer al presenté con la imaginación y el recuerdo escenas gratificantes cargadas de positivismo, mejoran nuestro estado de ánimo, nos relaja, nos da paz y serenidad.

Las emociones positivas también pueden actuar sobre nuestro pasado, momentos de sufrimientos, carencias y dolor; y de la misma forma pueden actuar de caras al futuro inmediato, motivándonos y generando ilusión y esperanza.

Saber convivir con lo bueno y lo positivo

Las emociones suelen ser avenidas por donde circulan las actitudes, un estado de ánimo dispuesto a conseguir algún logro se refuerza por emociones que envuelven un pensamiento optimista.

Un pensamiento positivo nos ayuda a filtrar aquellos momentos malos, de esos que aparecen casi siempre tomados de la mano de alguien que acostumbra a compartir sus emociones negativas.

Miremos a nuestro alrededor y aprendamos a descubrir en los rostros que nos rodean, no su razón de existir, sino, los momentos lindos que podemos encontrar detrás de una sonrisa. Disfrutemos  de las cosas lindas que nos da la vida, desarrollemos el arte de ver las cosas complicadas de diferentes colores, eduquémonos en la ciencia de vivir y compartir emociones positivas a quienes nos rodean.

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